Jorge Colina | Economista de IDESA

 

LA MEDICINA PRIVADA TENDRÁ UN TIEMPO PROLONGADO DE PRECIO REZAGADO RESPECTO AL DOLAR

 

La inestabilidad cambiaria que se instaló en el país en mayo y desembocó en una devaluación de más del 100% de la moneda doméstica constituye un cambio de precios relativos estructural. Esto traerá mucha tensión de costos y escasez de recursos para la medicina privada. Las dificultades pueden ser la oportunidad para avanzar con reformas necesarias que siempre quedan postergadas.

Precios de la medicina privada y dólar

Desde el mes de mayo que el país vive una inusitada volatilidad cambiaria. En abril el dólar se ubicó en el orden de los $20 y en mayo pasó a costar $25, momento a partir del cual continuó su senda ascendente hasta llegar a setiembre del 2018 a un valor de $40. Es decir que, en tan sólo 5 meses, el dólar se apreció en un 100%. Para poner esta dinámica en contexto se presenta el Gráfico 1 donde se coloca en número índice con base Diciembre 2015 =100 la evolución del dólar junto con el precio regulado de la medicina privada.

Allí se observa que en el inicio de la actual gestión de gobierno se produjo una devaluación importante en los 3 primeros meses del 2016 que correspondió a la salida del “cepo” cambiario impuesto por el gobierno anterior. Si bien la corrección fue del 50%, en rigor, los agentes económicos ya tenían incorporado ese valor en sus cálculos debido a que ese era el valor del dólar en el mercado paralelo. A los precios de la medicina privada le llevó prácticamente un año, hasta inicio del 2017, para igualar la evolución del dólar.

Durante todo el 2017 hasta inicios del 2018 los precios de la medicina privada y el dólar evolucionaron en consonancia. Es en mayo del corriente año que se produce lo que se puede interpretar como un quiebre estructural en el valor del dólar respecto a los precios de la medicina privada. Suponiendo que el dólar se mantenga en el orden de los $40 en lo que resta del año y dados los aumentos autorizados a la medicina privada en el 2018[1] la brecha entre lo que habrá subido el dólar y los precios de la medicina privada a diciembre del 2018 será del 60%.

Es difícil imaginar que los precios de la medicina privada puedan ajustarse en tal magnitud al menos en el corto plazo.  Por eso, se dice que se está ante un escenario de cambio estructural en los precios relativos. En otras palabras, por un buen tiempo los precios de la medicina privada van a ser relativamente más bajos de lo que venían siendo históricamentemedidos en términos de dólares.

 

 

Gráfico 1. Índice de precio de la medicina privada y dólar

Diciembre 2015 = 100

Fuente: elaboración propia en base a datos del mercado y resoluciones SSS

 

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) lleva adelante una encuesta permanente entre más de 60 analistas financieros, que se llama Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). En ella se obtiene las proyecciones de los agentes económicos sobre la evolución de la inflación en los próximos meses. Según esta encuesta, se espera que la inflación en setiembre del 2018 alcance el 4% mensual y vaya desacelerándose gradualmente hasta llegar a 2,5% mensual en diciembre del 2018. Siendo así,la evolución de los precios de la medicina privada irá bastante en consonancia con la inflación general como se muestra en el Gráfico 2.

Gráfico 2. Índice de precio de la medicina privada e inflación

Diciembre 2015 = 100

Fuente: elaboración propia en base a REM del BCRA y resoluciones SSS

 

Esta evolución de los precios de la medicina privada en consonancia con la inflación general confirma que será muy difícil para la medicina privada recuperar su capacidad adquisitiva en términos de dólares. Las autoridades encargadas de autorizar los ajustes de precios tenderán a buscar que la medicina privada no pierda sensiblemente ajustes de precios respecto de la inflación general, pero también buscarán que los precios de la medicina no se desvíen del nivel general de precios para no ejercer demasiada presión inflacionaria. Por lo tanto, se perfilan tiempos complicados de mucha tensión y escasez de recursos en la medicina privada considerando que una gran cantidad de sus componentes tiene un intenso contenido de insumos importados.

¿Cuál es la intensidad de insumos importados en la medicina privada?

Los dos principales factores de producción en medicina son la mano de obra calificada y los insumos tecnológicos. Estos últimos, en general, son insumos importados. Se trata de mobiliario médico, equipamiento tecnológico, insumos médicos, medicamentos de alta complejidad, descartables, etc. Una forma de aproximar el contenido de factor trabajo e insumo importado en la estructura de costos de la medicina es a través del ejercicio que se plantea en el Gráfico 3. Allí se presenta una evaluación del componente tecnológico de cada conjunto de prestaciones que conforman los costos de la medicina. A grandes rasgos, se puede observar que en las prestaciones donde el honorario médico tiene preeminencia hay un alto componente de factor trabajo y aquellas con alto componente tecnológico, en general, es demandante de insumo importado.

Gráfico 2. Análisis de los componentes trabajo e insumo importado en la estructura de costo

 

Las prestaciones con un alto contenido de insumos importados son las imágenes, laboratorio, los medicamentos, los servicios de internación, las prótesis, la terapia radiante, entre otros. En términos de la participación dentro de la estructura de costos de la medicina privada se estimaque las prestaciones con alto componente de insumos importados representanaproximadamente el 65% de los costos totales. Esto señala que habrá una fuerte tensión entre la presiones al alza en los costos de la medicina privada y lo que la medicina podrá ajustar en sus precios.

De todas formas, aun cuando el gran factor de producción dentro de la medicina privada es la mano de obra, la devaluación motoriza demandas salariales superiores a las que se venían observando por lo que esto también impactará sobre los costos de la medicina privada. Seguramente que no en la magnitud de la devaluación y más en consonancia con la inflación, pero será una aceleración del principal componente de costo médicos que es el costo laboral.

¿Cuáles son las posibles fuentes de mayores ingresos con los que contaría la medicina privada?

Un incremento de las cuotas es la manera más ágil de pensar en mayores flujos de recursos para financiar los incrementos de costos que sufrirá la medicina privada. Sin embargo, los espacios para ajustes de cuotas son restringidos en comparación con lo que fue la devaluación. El Gráfico 4 muestra la evolución que tendrán en el 2018 los precios de la medicina privada más la evolución que tendrán los salarios registrados del sector privado, que son la principal fuente de financiamiento de la medicina privada, ya que son los aportes de seguridad social que frecuentemente realizan derivación de aportes.

El Gráfico 4 señala con claridad cristalina que la desviación del valor del dólar respecto de la tendencia que traen los salarios es inusual. Se ha producido una sensible licuación del valor real de los salarios en términos de dólar que permite intuir que será en extremo complicado para la medicina privada recuperar capacidad adquisitiva en términos de moneda dura.

Gráfico 4. Índice de precio de la medicina privada, salario registrado e inflación

Diciembre 2015 = 100

 

Fuente: elaboración propia en base a resoluciones SSS y Ministerio de Trabajo

 

Una posible fuente alternativa de recursos para la medicina privada podría venir del aumento en la cantidad de empleos asalariados privados registrados que se incorporen al mercado laboral producto de este sustancial cambio de precios relativos. Tan considerable devaluación permite hacer esperar que los sectores exportadores de la economía (el campo, la agroindustria y las manufacturas ligadas a la pampa húmeda) y los competidores con importaciones (la industria liviana y de consumo) tengan una ventaja competitiva y expandan su producción y, con ello, el empleo asalariado privado registrado. Se trataría de revertir las tendencias adversas que para la medicina privada el mercado laboral vino mostrando en los últimos años donde los únicos tipos de empleo que crecieron de manera importante fueron las ocupaciones como monotributistas y servicio doméstico, ambas tipologías legalmente generadoras de cobertura de salud de seguridad social pero con financiamientos de montos exiguos y una obligación similar al resto del sistema (el Programa Médico Obligatorio –PMO–) con lo cual, más que un aporte positivo de financiamiento, es un posible detractor de recursos.

Gráfico 5. Índice de precio de la medicina privada, salario registrado e inflación

Diciembre 2015 = 100

Fuente: elaboración propia en base a Ministerio de Trabajo

 

En el Gráfico 5 se puede observar con bastante facilidad que la evolución del empleo privado asalariado registrado ha sido mediocre. Estancado y oscilante alrededor del promedio de los últimos dos años. Lo mismo sucedió con el empleo público que, en cierta forma, tiene una arista saludable ya que mayores niveles de empleo público más temprano que tarde se manifiesta en mayor presión impositiva para el sector privado. Lo que se observa claramente en el gráfico es que un desempeño destacado tuvieron las formas de ocupación no asalariadas (monotributo) y las asalariadas generalmente de baja productividad por no desarrollarse en el sector productivo sino en los servicios personales a familias (servicio doméstico).

La importante devaluación de la moneda doméstica señalando un cambio estructural precios relativos debería traer aparejado un incremento del empleo asalariado privado registrado que es la fuente más importante y genuina de financiamiento del sector privado de la salud.

Conclusión y recomendaciones de política

Por un tiempo más o menos prolongado, los precios de la medicina privada, el nivel general de precios y los salarios de la población se mantendrán relativamente rezagados con respecto al dólar. Esto exige, para la medicina privada, extremar la eficiencia en la gestión, en el uso de insumos y en la búsqueda de sustitutos nacionales de asimilable calidad. En otras palabras, hay que agudizar la capacidad de innovación para hacer lo que siempre se requiere en salud, que es, el uso racional del recurso sanitario.

Desde el punto de vista de la política económica, una forma eficaz de contener las presiones al alza en los costos de los productos importados es –aunque parezca paradójico– profundizando la apertura comercial ya que de esta forma la mayor competencia del exterior trae una variedad más amplia de productos importados cuyas innovaciones hacen que sus costos sean más accesibles que los productos que vienen a reemplazar; o bien, cuando un producto es desplazado por una innovación muchas veces ese producto tiende a reducir su precio. Hay que tener presente que la mayor apertura comercial con dólar alto no amenaza la industria nacional porque precisamente el tipo de cambio alto es el que funciona como mecanismo de protección automática. En sentido contrario, un cierre de la economía reforzaría el efecto de aislamiento del tipo de cambio alto haciendo que haya menos competencia en el mercado doméstico y por lo tanto mayores presiones al incremento de los costos internos.

Desde el punto de vista de la política sanitaria, una forma de ayudar a contener las presiones al alza en los precios de los planes es flexibilizando las rigidices regulatorias que suman costos a los planes de salud privados que muchas veces no justifican su aparente beneficio. Aquí se inscriben en primer lugar, la posibilidad de poder definir planes de salud parciales para los afiliados voluntarios a fin de ajustar el conjunto de prestaciones más en consonancia con las necesidades más frecuentes de las familias. La definición de planes parciales ayudaría a prescindir de servicios médicos cuya posibilidad de utilización es remota (como las prestaciones o medicamentos de muy alta complejidad para familias jóvenes), cuya cobertura está contemplada en el sistema públicoy sólo genera costos evitables en los planes de salud privados. En segundo lugar, abrir el abanico de posibilidades en la definición de copagos para que en niveles modestos y aplicados a prestaciones ambulatorias de uso frecuente induzcan a los afiliados y a los prestadores médicos a un uso más racional y prudente de los recursos. En tercer lugar, prescindir de muchos requisitos administrativos que elevan los costos de gestión de las organizaciones y que no aportan valor a la gestión, como son los múltiples regímenes de información que innumerables oficinas y despachos de los sectores públicos nacional, provincial y municipal imponen a los ciudadanos.

Por último, y no menos importante, es que esta crítica situación de costos puede ser la oportunidad para concientizar a la clase dirigente y a la ciudadanía de la necesidad de colocar límites explícitos al Programa Médico Obligatorio (PMO) para priorizar las prestaciones médicas más necesarias y frecuentes y desestimular el sobreuso y las conductas abusivas que muchas veces se fuerzan a través de los amparos legales. Ahora, que es manifiesta la escasez de recursos, es cuando mejor utilización se debe propulsar hacer con los recursos sanitarios.

[1] 4% en febrero, 7,5% en junio, 7,5% en agosto y 8% en octubre.