Sistema de protección profesional

Dr. Roberto Chalukian

Odontólogo |Presidente de la Mutual Odontológica Argentina

El Derecho -junto con el lenguaje- es la mejor muestra de cómo el legislador se vaadaptando a los cambios sociales. El “Derecho evoluciona y la norma reacciona”como la mejor descripción que haría Charles Darwin del proceso evolutivo. Con los nuevos usos y costumbres la sociedad está en transformación y adaptación permanente, resultado de ello se producen los cambios en el Derecho, en medicina y Odontología.

Es necesario hacer referencia especial a la necesidad de actualizar los sistemas de registro y estandarizarlos, buscando con ello reducir el efecto del número creciente de demandas penales y civiles que reciben los odontólogos en ejercicio.  El objeto es minimizar el impacto que esta situación produce en la su relación odontólogo paciente e instruirlo en su protección profesional, que no se trata de guantes, barbijos etc. sino de las acciones que lo protejan y eviten estar ingenuamente indefensos ante una demanda como sucede hoy en día.

La «industria del juicio por mala praxis» está activa y creciendo. Se puede definir como un «negocio infame, que solo busca satisfacer apetencias económicas, muchas veces pergeñadas y llevadas adelante por una minoría de desaprensivos profesionales del derecho, quienes aprovechan un legítimo dolor ajeno o una comprensible ira frente a un resultado no deseado y, muchas veces inevitable»Aquí, también tiene un rol de suma importancia quien se convierte el peor enemigo del profesional: su colega.

Entre los anglosajones se denominan los métodos de protección legales como “Estándares de cuidado”porque en sus comunidades y países han creado y estandarizado sistemas de resguardo para los profesionales de la salud.

Resulta muy común ver que llegan a instancias prejudiciales y judiciales con muy escasa documentación que los ampare. Fichas que son más un documento contable que un registro de tratamientos o historia clínica, no hay declaración de salud o está incompleta, sin consentimiento informado. Tampoco existe, en general, firma del paciente en cada acto y a veces aún faltan datos importantes e imprescindibles para la identificación del mismo.

Con el advenimiento de nuevas tecnologías y materiales se han extendido los posibles tratamientos y territorios de trabajo.

La colocación de implantes dentales, tratamientos con botox, ácido hialurónico, nuevos sistemas de registro y técnicas, vuelven más incompleta la Historia Clínica, que es la misma que las usadas desde mediados del siglo pasado.

Los tratamientos con finalidad estética son cada vez más frecuentes en la práctica odontológica.

Técnicas que no se utilizaban en la práctica odontológicaen forma habitual (modificaciones del volumen labial, o el suavizamiento de los surcos nasogenianos), pueden ser considerados como tratamientos estéticos en el área de la odontología. Que es el tercio inferior facial.

Estos tratamientos presentan importantes diferencias desde el punto de vista odontológico-legalcon las técnicas estéticas y funcionales que siempre fueron territorio de la odontología.

Se debe tener presente que los tratamientos estéticos, en cualquier parte del cuerpo, presentan peculiaridades claras desde el punto de vista legal: son tratamientos muy reclamados en los tribunales, y los jueces aplican frecuentemente en estos supuestos la obligación de resultados.

Por tantoimplica un aumento del riesgo legal para el profesional o clínica donde se realicen.Por tal motivo son muy pocas las compañías aseguradoras que dan cobertura al profesional en estas prácticas.  Los seguros, en general, cubren únicamente los tratamientos estéticos intrabucales, no los realizados en labios o en el resto de estructuras anatómicas del tercio inferior facial, salvo en lo que a la especialidad de cirugía maxilofacial se refiere.

Es común que los tratamientos faciales y capilares con botox y ácido hialurónico que se realizan en Argentina; incluso, que publicitan y sin formación en medicina u odontología. Por ello se comprende que esta situación coexiste porque no se ha reglamentado con fuerza de ley su utilización.

Este vacío legal pone en desprotección a los odontólogos que desean expandir su campo de acción.

La mayoría de los materiales de relleno facial (o labial) utilizados en la Odontología están compuestos de ácido hialurónicoEstos compuestos, en general, tienen una duración aproximada de entre 6 y 12 meses. Esta particularidad es importante ya que los seguros de responsabilidad civil que cubren los tratamientos estéticos extraorales especifican que cubren únicamente la utilización de materiales «reabsorbibles». Por lo tanto, la utilización de otros materiales de relleno permanentes o semipermanentes (como el gel de poliacrilamida) podrían plantear problemas de cobertura con el seguro.

Ante la dependencia de tantos imponderables que dependen de la letra chica de las pólizas de seguros resulta imprescindible desarrollar el sistema de protección profesional y la necesidad de reglamentar estos nuevos tratamientos que hasta la actualidad fueron territorio de otras especialidades o de ningunay que tal vez no deban pertenecer al área de la práctica odontológica aceptada.

La estandarización en el volcado de datos y registros en la ficha odontológica permitirá en un futuro manejar la información digitalizada a distancia, esto también es un valor agregado a lo que plantea este trabajo, si bien no tiene el valor legal de la ficha en papel, brinda datos muy importantes de antecedentes medico/odontológicos, patologías, tratamientos realizados

Forzosamente es necesario informar, capacitar y entrenar a nuestros colegas y centros de estudio de grado y posgrado para que transmitan el cambio necesario.

Si alcanzamos nuestro objetivo de concientización y la estandarización de los procesos y registros, habremos contribuido en gran manera al mejoramiento de la práctica odontológica, al cuidado de nuestros pares y al inicio del ajuste a los cambios tecnológicos, de atención y costumbres. La adecuación al cambio y esto así planteado será dinámico y formará parte de la actualización en la protección del odontólogo.

Si no resultara necesario reformular la ficha odontológica y desarrollar lo que se ha dado en definir como Protección Profesional. Los odontólogos y los profesionales de salud, en general, estarían lisa y llanamente totalmente desprotegidos ante el creciente número de demandas legales civiles y penales que puedan recibir por su práctica odontológica.

Se observará queademás de la responsabilidad contractual, la responsabilidad extracontractual también es de aplicaciónen el campo sanitario, clínicas, poli consultorios, cursos de especialización. Según describe el Código Civil en virtud del cual todapersona responde de los daños que por acción u omisión cause a otro interviniendoculpa o negligencia, responsabilidad que será exigible, no sólo por los actos u omisionespropios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder. Por lo enunciado queda claro que la responsabilidad puede reclamarse así no haya un contrato entre las partes y cuando el profesional deba responder por el acto de otros a los que el paciente se les deriva.

 

El daño moral cuando es reclamado por una mala praxis tampoco tiene una vinculación directa con la praxis del odontólogo, ni el lucro cesante etc. pero si puede ser una consecuencia que también interviene en el reclamo.

 

Existe, pues, una yuxtaposición de responsabilidad contractual yextracontractual,con la posibilidad de demandar al profesional odontólogo por ambas acciones alternativa o subsidiariamente, u optando por una u otra.

 

Por los motivos descriptos resulta de relevancia desarrollar el sistema de protección profesional y actualizar los sistemas de registros y diagnóstico.

 

No reformular la ficha odontológica, el resguardo de la información, y no utilizar el aporte de nuevas tecnologías lleva a los odontólogos a ser fácilmente juzgados y condenados, en un gran porcentaje de casos, injustamente, porque lo que no se registra literalmente No Existe. Es la ley.

Es necesario reeducar a los egresados y educar a los próximos a egresar sobre la protección profesional. No hacerlo es transitar un camino que llevará a los odontólogos a trabajar a la defensiva, empobreciéndolos como profesionales“defendiéndose con bastones de ciegos ante palazos de videntes”M.Benedetti.

Basados en el conocimiento de la actuación de la justicia, se plantea una serie de cambios que son herramientas indispensables para alcanzar la tranquilidad en el ejercicio profesional