Dr. Luis María Degrossi
Presidente ADEMP

 

La política pública debe ser basada en evidencia, no en Twitter

En la editorial de la revista pasada, queridos Colegas y amigos lectores, les decía que la fórmula de ajuste automático de precios vino a darnos el necesario oxígeno financiero que se nos venía negando desde la llegada de la Pandemia con el congelamiento de precios. También les decía que se preveía que este año los precios de la medicina privada iban igualar la inflación. Finalmente, con un dejo de ironía reflexionaba que en este país siempre “faltan 5 para el peso” y lo que estaba pendiente era la institucionalización de la fórmula que estaba fijada por una resolución ministerial sólo para el 2022. Y nos dejaba de cara al año entrante, regresando a la tan injusta imprevisibilidad previa a la Polinómica.-

Y terminó sucediendo lo que allí decíamos. La fórmula arrojó para el 2022 un ajuste de 114% que, incluso, será mayor que la inflación que se proyecta para este año la cual rondará el  100%. También sufrimos la debilidad en la institucionalización de la fórmula, pero ese es otro tema, que en principio excede el marco de esta Editorial.-

Pero en un país decadente como este, y por un tuit de la Vicepresidenta de la Nación caratulando de “inaceptable” este ajuste de cuotas para la medicina privada, el Presidente de la Nación, con su características debilidad e inseguridad, decidió cambiar intempestivamente la fórmula y forma de aplicación.-

La Vicepresidenta tiene derecho a verter las opiniones que quiera en las redes sociales, como cualquiera de nosotros, obviamente no olvidándose de su responsabilidad institucional. Pero el Presidente, que es el responsable máximo de la política pública, tiene la obligación de guiarse por la evidencia y explicarle a la Vicepresidenta, cuando está equivocada, y por qué está equivocada.-

Se le debería haber explicado que en el 2020, porque seguramente no lo recuerda, en medio de la Pandemia, el gobierno había autorizado sólo un 10% de ajuste en los precios –y sobre el final del año en diciembre cuando la medicina privada estaba ahogada– cuando la inflación fue del 36%. En el 2021, el ajuste autorizado a la medicina privada fue de 47% cuando la inflación fue de 51%. Por lo que este 114% del 2022, superior a la inflación, no llega a compensar en lo más mínimo lo perdido en la Pandemia. De hecho, los precios de la medicina privada todavía están por debajo del nivel pre Pandemia en términos reales.-

Pero la respuesta fue todavía peor que la falta de explicación a la Vicepresidenta. La inoperancia, ineptitud y mediocridad de este gobierno, obviamente le hizo ir por más.-

Y en que derivó ello, en que absurdamente y por medio de un Decreto de Necesidad y Urgencia –herramienta que la Constitución reserva sólo para hechos de extrema gravedad y urgencia– se decidió modificar la fórmula que estaba sancionada por una resolución ministerial. Si el Presidente quería cambiar la fórmula sólo bastaba con una orden verbal a su Ministra de Salud o, si quiere hacerlo por mano propia, con un decreto simple. El querer voltear un canario con un cañón sólo denota que el Presidente quería enviarle un mensaje a su Vicepresidenta para seguir congraciándose con ella. Esta es la evidencia más palpable de la falta de institucionalidad en este país, y de cuál va a ser nuestra gris y no muy promisorio futuro sí las cosas no cambian.-

Otra evidencia que refuerza lo anterior fue colocar un tope de 90% del ajuste del RIPTE. Que haya cambiado la fórmula por el RIPTE no parece inadecuado, toda vez que este índice se utiliza para la movilidad jubilatoria. Pero colocarle un tope al ajuste, que se sabe que es perjudicial para las finanzas de la medicina privada, parece otro mensaje para la Vicepresidenta mostrando dureza con la medicina privada y debilidad para con ella.-

Por eso, estimados amigos Colegas, esta historia del cambio de fórmula para perjudicar a la medicina privada en respuesta a un tuit causa desazón e inseguridad. Pero no tenemos que dejarnos aplacar por las malas decisiones. Tenemos que trabajar para enmendar este error (eliminar este arbitrario tope del 90%) y, fundamentalmente, no bajar los brazos en trabajar para construir un país donde las instituciones sean fuertes y racionales.-

Párrafo aparte requiere el tratamiento de otro “triste” Decreto, el N° 742/2022, mediante el cual se crea una Comisión Técnica para que en el plazo de 90 días emita un dictamen sobre la factibilidad de encuadrarnos dentro de la actividad aseguradora (Ley 20.091), otro absurdo, triste y decadente atropello del ahora Presidente y de aquel “noventista” Superintendente de Seguros de la Nación (Alberto Fernandez), que por aquel entonces intentó hacer lo mismo, y con argumentos sólidos, comprobables y técnica y jurídicamente fundados, nuestros pares de aquel entonces, lograron frenar. En base a ese legado de luchadores incansables, debemos hacer lo mismo para que no nos obliguen a transformarnos en frías, no humanas y menos aún empáticas compañías de seguros. Somos mucho más que eso, SOMOS ENTIDADES QUE BRINDAMOS SERVICIOS MEDICOS, PREVENCION, CONTENCION Y EMPATIA Y QUE ADEMAS LO VENIMOS HACIENDO POR MAS DE 60 AÑOS, y eso queremos seguir siendo.-

Hay que bregar constantemente por un país en donde las instituciones no sean usadas por los gobiernos de turno para dirimir sus disidencias, enojos o condescendencias internas. Pidámosle a todos los argentinos que nos acompañen en esta nueva cruzada, dado que si nos transforman en compañías aseguradoras, los principales perjudicados, indudablemente van a ser los más de 7.000.000 millos de personas que permanentemente confían en todas y cada una de nuestras Entidades Financiadoras.-

Dr. Luis María Degrossi
Presidente ADEMP