La lección que dejaron las urnas

Dr. Luis María Degrossi,
Presidente de ADEMP

Las elecciones de las PASO dieron una sorpresa a las autoridades que no esperaban un resultado tan adverso. Ciertamente que al gobierno apenas llegado al poder, se le presentó sin avisar un hecho inédito que fue la Pandemia. Pero…

Sin embargo, más allá que la crisis económica y la pandemia puedan de alguna manera, llegar a justificar resultados adversos en la gestión de gobierno, no por ello hay que eludir una reflexión constructiva en torno a cuánto se explica por el infortunio de la situación y cuánto por las fallas de gestión.

En lo que atañe a la medicina privada, la improvisación en el manejo de los necesarios ajustes de precios en el marco de una economía inflacionaria y el ataque permanente e innecesario hacia nuestras queridas Entidades, hizo estragos en las finanzas del Sector. La Medicina Privada venía sufriendo una acumulación de dos crisis de financiamiento. El primer golpe fue en el 2018 con la crisis cambiaria y el segundo en el 2019 con el recrudecimiento de la crisis cambiaria e inflacionaria como consecuencia del resultado adverso del entonces oficialismo en las PASO de aquel año.

En la primera mitad del 2020, cuando llega la Pandemia y se para la economía, toleramos y le pusimos el hombro, porque de alguna manera entendimos que no era el momento para abordar esta crisis de financiamiento. Pero cuando se empezaron a liberar las actividades en septiembre del 2020 se tendría que haber sido mucho más prudente con la política de precios en la Medicina Privada, máxime con la Pandemia ya desatada.

Haciendo un rápido recordatorio de lo que sucedió. Es que llegado fines del 2020 se sanciona una Resolución del Ministerio de Salud de la Nación (N° 1786/20) estipulando un ajuste de cuotas del 15% en diciembre 2020 y 10% en febrero 2021. Pero intempestivamente con otra Resolución al día siguiente (N° 1787/20) se modificó la decisión y se otorgó sólo un absurdo, insuficiente y temerario 10% en diciembre. Luego, aparece una nueva Resolución del Ministerio de Salud (N° 2987/20) otorgando un aumento de 7% a partir de febrero 2021. Pero otra vez, intempestivamente, al día siguiente con otra Resolución (N° 2988/20) se suspende el aumento. Este tipo de idas y vueltas, con resoluciones con números correlativos, denotaron una evidente crisis de improvisación y porque no y también un inentendible ensañamiento hacia nuestro querido Sector Financiador.

Entrado el 2021, y con mucho esfuerzo y desgaste, se logró un aumento de 3,5% en marzo, 4,5% en abril y 5,5% en mayo. Es así que a dicho mes, los aumentos otorgados por el nuevo gobierno habían acumulado un 26% desde que asumió, cuando la inflación ya había acumulado un 50% en el mismo período. En el Sector no se esperaba que el ajuste por la inflación sea abrupto sino que se mantuviera en la senda de la moderación pero sostenidamente. Aquí, entró a jugar, no la improvisación como a finales del 2020, sino la desidia y la tendenciosidad. Las autoridades cerraron las puertas e hicieron como si el problema del retraso de precios no existiera.

Un conjunto de Instituciones Privadas de Salud, y las Cámaras en representación de todas las Entidades, nos vimos obligadas a recurrir a la Justicia en busca de racionalidad (Expte. “SWISS MEDICAL S.A. Y OTROS c/ EN-M SALUD DE LA NACION RESOL 1786/20 1787/20 2987/20 2988/20 531/21 987/21 s/ MEDIDA CAUTELAR”). No se planteaba la judicialización de los controles de precios sino que: “los funcionarios públicos respetaran la racionalidad y la razonabilidad que claramente les impone el art 17 de la Ley 26.682”. No se puede mirar para otro lado cuando la población necesita atención médica en medio de una Pandemia y la inflación va carcomiendo los recursos. La Justicia entonces intervino a favor del diálogo y se retomaron las conversaciones.

Finalmente se acordó ajustes del 9% en los meses de agosto, setiembre, octubre de este año y enero del próximo. No nos causa satisfacción aumentar cuotas a nuestros Afiliados/Asociados sabiendo que atraviesan momentos emocionales y económicos muy difíciles. Pero es inevitable en aras de la preservación y sustentabilidad del Sistema, ir recuperando lo que la inflación y la inacción de las autoridades durante el 2020 y la primera mitad del 2021 le quitó a la Medicina Privada habiéndole exigido por la pandemia como nunca antes.

Esta es la experiencia que se tuvo en el Sector de la Medicina Privada. Sabemos que esta forma de proceder se repitió en varios órdenes del quehacer nacional. La enseñanza que debería quedar a las autoridades es que la improvisación y la desidia no solucionan los problemas. Los agravan. Luego, las urnas hablan y castigan.

Tengamos esperanza que la lección que la población dio en las urnas será para mejor. SIGAMOS LUCHANDO.

 

 

Dr. Luis María Degrossi
Pte. De ADEMP