Dr. Luis María Degrossi
Presidente ADEMP
DISCAPACIDAD Y ASALARIADOS DE BAJOS APORTES LOS TEMAS DEL 2026
Hay dos desafíos que se presentan para este 2.026. Uno es darle una solución de fondo al tema del financiamiento de los servicios sociales para la discapacidad. El otro es ver qué se hace con la gente de bajos salarios que eligen una Entidad de Medicina Prepaga sin poder completar el valor de la cuota.
Es bueno hacer un poco de historia y llegar a la conclusión sobre que el voluntarismo con falta de decisiones planificadas y responsables lleva inexorablemente al desfinanciamiento estructural del Sistema.
Con respecto al caso de servicios sociales de la discapacidad. Recordemos que en el año 1.997 se sanciona la Ley 24.901 creando un “Sistema de Prestaciones Básicas de Atención Integral a favor de las Personas con Discapacidad”. Con esta ley, como tantas otras veces, el Estado genera un derecho que luego no puede cumplir porque no dispuso ninguna fuente estatal de financiamiento para hacer frente a los recursos que ello implica. Procedió nuevamente con voluntarismo pretendiendo establecer que las Obras Sociales pagaran este “Sistema de Prestaciones Básicas”. Luego en el 2.011 se promulgó la Ley 26.682 y su Decreto Reglamentario 1.993 estableciendo el Marco Regulatorio de la Medicina Prepaga que, con igual voluntarismo, puso también en cabeza de las prepagas el financiamiento del Sistema de Prestaciones Básicas de atención integral hacia él discapacitado.
En su momento se alertó que esto iba contra el financiamiento de la Salud Privada, pero, cada autoridad sanitaria procrastinó una decisión responsable y el desfinanciamiento obviamente y como lo vaticinamos, indefectiblemente se dio.-
En el 2.016 vino el salvataje de reembolsar estos gastos con el Fondo Solidario de Redistribución (F.S.R) mediante los subsidios denominados “Integración”. En el 2.017 se empezaron a licuar en términos reales los valores del nomenclador de prestaciones de discapacidad como una forma de ayudar a “financiar” el “Sistema de Prestaciones Básicas” hasta que, recuerden, en el 2.025 los proveedores de discapacidad estallaron en protestas en Plaza Congreso. Entonces salió la Ley 27.793 ajustando el nomenclador por I.P.C, pero como también vaticinamos claramente, ello no iba a ser suficiente. Entonces volvieron los atrasos, las protestas de los prestadores de discapacidad se exacerbaron, nadie toma con seriedad el financiamiento de la discapacidad y esto así, lo volvemos a vaticinar, termina mal, muy mal.
Con respecto al los trabajadores con bajos salarios que con el fin de la derivación de aportes pueden elegir cualquier Agente del Seguro Nacional de Salud. Hasta ahora y a pesar de nuestros incesantes reclamos, este asunto no está en la agenda prioritaria, pero claramente esto corre el mismo riesgo de terminar como el Monotributo. Allá por el año 2.000 se decidió dar cobertura de Obra social a los Monotributistas como incentivo al cumplimiento fiscal. Al principio, nadie se preocupó por el hecho de que el Monotributo hace un aporte meramente simbólico respecto al costo del P.M.O. Pero luego los Monotributistas se empezaron a enterar que podían exigir un P.M.O por su exiguo aporte y comenzaron a demandar masivamente servicios al Sistema. Hoy no se sabe qué hacer con el desfinanciamiento causado en el sistema por los Monotributistas y demás denominados pequeños contribuyentes y otra vez se procrastinan las decisiones responsables. No es de extrañar que esto mismo pase con los asalariados de bajo aportes finalizada la derivación de los mismos.
Por eso Estimados, “DISCAPACIDAD Y ASALARIADOS DE BAJOS APORTES”, dos temas serios a tener muy en cuenta en este 2.026, por qué? porque profundizan el desfinanciamiento de nuestro ya desfinanciado querido Sistema de Salud.
Dr. Luis María Degrossi
Presidente de ADEMP




