Sobre “fotos” y “películas”

Dr. Luis María Degrossi,
Presidente de ADEMP

 

Finalmente, las autoridades sanitarias se sensibilizaron con la gravedad del desfinanciamiento de la medicina privada y otorgaron una serie de ajuste de cuotas de planes entre los meses de marzo y julio (6%, 6%, 8%, 10% y 4%, respectivamente). De todas formas, este tortuoso proceso que hemos sufrido desde que comenzó la pandemia, de idas y vueltas en torno a la necesidad de, por lo menos, acompañar a la inflación con los valores de las cuotas, ha causado y sigue causando severos problemas a la medicina privada. Fundamentalmente en su imagen ante la sociedad.

Desafortunadamente la gente tiene memoria corta para lo que son los “números” y los medios masivos de comunicación suelen enfocarse y resaltar la “foto”, no la “película”.

¿A qué me refiero?

Hablo de que este año, los ajustes de cuota conseguidos totalizan un 39%, que seguramente son una pesada carga en los presupuestos familiares que vienen siendo muy golpeados por la inflación. Pero por el hecho mismo de que la inflación está golpeando, todos los analistas económicos coinciden en que el año va a cerrar con una inflación anual de, por lo menos, 75% en diciembre del 2022. Siendo así, el sector va a requerir en la segunda mitad del año (más precisamente, entre agosto y diciembre) ajustes por otros 25% para igualar los 75% que será la inflación del 2022.

Esto seguramente que llevará a muchos a destacar que el año pasado (2021), el sector de la medicina privada recibió ajustes por un total de 61%, cuando la inflación anual fue del 51%. Pero las apariencias engañan porque el 61% fue para una compensación (parcial, por cierto) del gran retraso que se sufrió en el 2020, cuando los precios fueron ajustados en tan sólo un 10% mientras que la inflación fue del 36%.

Ciertamente el 2020 fue un año muy extraordinario en donde se hacía muy difícil pensar en ajustes de cuotas con las familias encerradas y la incertidumbre sobre los ingresos. No somos insensibles a esta desgraciada situación. Pero sí solicitamos que se vea la “película”, no la “foto”.

La “película” comienza en el 2018 con la crisis cambiaria y la aceleración de la inflación que causó un desbalance muy severo en las finanzas de la medicina privada a raíz del atraso en las cuotas. De todas formas, esta parte de la “película” no le corresponde a este gobierno. Al gobierno le corresponde la segunda parte de la “película”.

La segunda parte comienza en marzo 2020, con la pandemia, y se extenderá hasta diciembre 2022. En todo este período la inflación habrá sido del 260% mientras que los ajustes de cuotas de los planes privados de salud habrán sido de 146%. Esto significa que los precios de la medicina privada desde que comenzó esta segunda parte de la “película” están atrasados en un ¡¡46!!

En otras palabras, a diciembre del 2022 necesitaríamos un 46% de ajuste para estar en similar situación, respecto de la inflación, que en marzo del 2020. Si no es una “película” de terror, entonces es una pesadilla, para la medicina privada y para la sociedad.

El problema de fondo es que nuestra dirigencia política no termina de entender, o de convencerse, de que la inflación es un flagelo peor que el Covid o la viruela del Mono, y hasta ambas enfermedades juntas. Con alta inflación, no hay atención médica y sin atención médica no hay flagelo sanitario que se pueda combatir con efectividad.

Lamentablemente, la “película” continuará …

 

Dr. Luis María Degrossi
Pte. De ADEMP